4 de marzo de 2024

Descubrir Galicia con un vehículo camperizado

Llegado el verano, son muchos los que prefieren huir del calor del Levante y sur y dejarse llevar por las temperaturas más llevaderas de comunidades como Galicia.

Esta región al noroeste de España es una de las mejor valoradas no solo por los españoles sino por el turismo internacional y, dada su orografía y la diversidad de paisajes que esconde desde su interior hasta las costas más salvajes, invita a un viaje en un vehículo camperizado que está tan de moda.

José Luis Pastor lo sabe bien. Al frente de Nautilus Vans, un taller de equipamiento y transformación de vehículos creado en 2005, ha visto cómo cada vez se suman más familias a camperizar vans y furgonetas y disfrutar de la libertad de moverse durante todo el año sin necesidad de reservar hotel. Desde la pandemia, además, ha habido un boom de este tipo de transformaciones.

Galicia en van: una ruta única

Hay varias paradas obligatorias que, al ir en una camperizada, son además más sencillas de hacer.

Partir desde Santiago de Compostela permite disfrutar de uno de los destinos de peregrinaje más conocidos del mundo. Patrimonio de la Humanidad, esta animada capital sirve de referencia para quienes quieren además descubrir su Catedral, una de las más espectaculares del país.

Desde ahí, tanto las Rías Baixas como las Altas no están mal comunicadas para hacer la ruta por carretera. 

En el caso de las Rías Altas, con la Costa da Morte como aperitivo, que esconde algunas de las poblaciones costeras más bellas de todo Galicia, permite llegar hasta A Coruña, donde otra capital, con su Torre de Hércules, espera a los visitantes. Es imposible llegar hasta aquí sin una escapada a la famosa Playa de las Catedrales.

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En el caso de preferir bajar hacia las Rías Baixas, la degustación de albariños en algunas de las mejores playas de la zona sería un plan perfecto para disfrutar, así como coger un ferry para pasar el día o incluso un par de noches en las llamadas Seychelles gallegas: las Islas Cíes.

Perderse por el interior es un plan también único. En realidad, Galicia es siempre un buen plan.