9 de diciembre de 2022

La contaminación por el tráfico se asocia con más riesgo de demencia

MADRID, 26 (SERVIMEDIA)

Una mayor exposición a la contaminación del aire con partículas finas debido al tráfico puede estar relacionada con un mayor riesgo de demencia.

Así se explica en un metaanálisis publicado este miércoles en la revista ‘Neurology’, de la Academia Americana de Neurología.

Los investigadores analizaron específicamente las partículas finas (PM2,5), que tienen menos de 2,5 microgramos de diámetro por metro cúbico. El metaanálisis incluyó todos los estudios disponibles sobre la contaminación del aire y el riesgo de demencia.

«A medida que las personas continúan viviendo más tiempo, condiciones como la demencia se vuelven más comunes, por lo que detectar y comprender los factores de riesgo prevenibles es clave para reducir el aumento de esta enfermedad», indica Ehsan Abolhasani, de la Universidad del Oeste de Canadá.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) mostró en un informe que más del 90% de la población mundial vive en áreas con niveles de contaminación del aire superiores a los recomendados. «Nuestros resultados brindan más evidencia para hacer cumplir las regulaciones sobre la calidad del aire y acelerar la transición de los combustibles fósiles a las energías sostenibles», añade Abolhasani.

91 MILLONES DE PARTICIPANTES

Para el metaanálisis, los investigadores revisaron 17 estudios, con un volumen global de más de 91 millones de personas participantes con más de 40 años, de los cuales 5,5 millones (un 6%) desarrolló demencia.

Los estudios se ajustaron a varios factores que afectan el riesgo de demencia de una persona, como la edad, el sexo, el tabaquismo y la educación.

Los investigadores compararon las tasas de exposición a la contaminación del aire para personas con y sin demencia. y encontraron que las personas que no desarrollaron la enfermedad tenían una exposición diaria promedio más baja a contaminantes atmosféricos de partículas finas que las personas que sí la tenían. El riesgo de demencia aumentó en un 3% por cada microgramo por metro cúbico de aumento a exposición a partículas finas.

«Si bien nuestro metaanálisis no prueba que la contaminación del aire cause demencia, solo muestra una asociación. Nuestra esperanza es que estos hallazgos permitan a las personas tomar un papel activo en la reducción de su exposición a la contaminación», recalca Abolhasani.

Este investigador subraya que, «al comprender el riesgo de demencia a través de la exposición a la contaminación del aire, las personas pueden tomar medidas para reducir su exposición, como usar energía sostenible, elegir vivir en áreas con niveles más bajos de contaminación y abogar por la reducción de la contaminación del tráfico en áreas residenciales».

Los autores también observaron los óxidos de nitrógeno, el dióxido de nitrógeno y la exposición al ozono, pero no encontraron un riesgo significativamente mayor cuando estas otras clases de contaminantes se consideraron solas.