7 de octubre de 2022

Nueve de cada diez sillas infantiles de coche compradas de segunda mano son inseguras

– La Alianza Española para la Seguridad Infantil pide que se prohíba la venta de sillas de auto usadas

MADRID, 15 (SERVIMEDIA)

Nueve de cada diez sillas infantiles de segunda mano, estudiadas por la Alianza Española para la Seguridad Infantil, son inseguras y no pasarían las pruebas de laboratorio que les realizaron cuando las construyeron, por lo que la entidad pide la prohibición de su venta.

Es el resultado de un estudio realizado por la Alianza Española para la Seguridad Infantil (Aesvi) y presentado este miércoles. La entidad pide la prohibición o regulación de la venta de dispositivos de retención infantil de segunda mano ante los «resultados catastróficos» de las pruebas en laboratorio realizadas a diez sillas de segunda mano compradas aleatoriamente en plataformas de Internet de toda España.

Los resultados de los ensayos son contundentes: el 90% de los sistemas de retención infantil no funcionarían dentro de los límites exigibles y el 70% de las sillas estudiadas tuvieron desplazamientos superiores a los límites permitidos. «Esto es importantísimo para que la cabeza del niño no impacte con ningún elemento del coche», destacó Joan Forrellad, miembro de la Comisión de Investigación de Aesvi.

Por último, en una de las pruebas realizadas, la silla se desprendió del asiento y salió, junto con el ‘dummy’ (muñeco que simula un niño de unos 18 kilos de peso) por el cristal del vehículo. «Es imposible saber la historia de esta silla y no sabemos si se hubiera producido un accidente en la vida real al usarla, pero ver las imágenes del ensayo pone los pelos de punta», aseguró Forrellad.

Según el presidente de Aesvi, Ignacio Fernández, se calcula que un tercio de los dispositivos de retención infantil que se utilizan anualmente en España son de segunda mano, y se adquieren en su mayoría en plataformas de venta ‘online’, pero no hay datos concretos sobre este mercado.

En cuanto a la representatividad de la muestra estudiada, desde Asevi defienden su fortaleza. «Decidimos comprar aleatoriamente sillas para niños de 0-4 años, hasta 18 kilos de peso, en varios portales de segunda mano de toda España. Se enviaron un notario que certificó que documentó que las había recibido y las mandaba al laboratorio de pruebas sin que se hubiera producido manipulación alguna», explicó Josep M. Vallès, director económico y miembro de la Comisión de Formación de Aesvi.

Los expertos que han realizado esta investigación destacaron que es importante trasladar a los padres la importancia de utilizar productos que garanticen la seguridad de los niños.

«Los efectos de los accidentes son notables: el vehículo va a cambiar de velocidad en muy poco tiempo. Ese cambio rápido es el problema. Los niños disfrutan de los sistemas de retención infantil, que son productos muy bien pensados, capaces de desarrollar unas fuerzas impresionantes sobre los niños, pero sin dañarles. Por eso, cada niño debe llevar el dispositivo adecuado», afirmó Juan José Alba, responsable técnicos del estudio.

En cuanto a las sillas recicladas, que pueden usarse dentro de una familia o comunidad de amigos, los expertos indicaron que el problema puede ser similar, aunque en estos casos, «al menos conocemos la historia de la silla y podemos saber si ha estado involucrada en algún accidente».

Otro consejo importante que ofreció la Aesvi es que cuando hay un accidente de tráfico con menores en silla involucrados, «nunca se debe sacar al niño de la silla, a no ser que haya un riesgo vital», si no que se debe sacar en bloque al niño, junto con la silla, para evitar lesiones mayores en el menor.