3 de junio de 2023

Rectificación de motores: cómo saber que es una buena decisión

Por norma general, las averías de motor son las que más teme el usuario cuando lleva el coche al taller.

Cualquier problema relacionado con él supone, para el mecánico, tener que desmontarlo por completo para comprobar que sus piezas están como deben o si, por el contrario y ante el problema de hacerse con uno nuevo y su elevado coste, merece la pena optar por la alternativa de la rectificación. En este caso, se trata de dar solución al desgaste natural que ha ido sufriendo al ir sumando kilómetros en su historial

La reconstrucción de motores puede centrarse, tal como explican desde el taller de Ángel Álvarez Quintela, especialistas desde hace más de medio siglo en este tipo de operaciones, en rectificacion de cigüeñales o cilindros, el planeado de culatas y bloques, los ensayos bien de estanqueidad o de griegas en los cigüeñales o incluso en el rectificado y esmerilado de asientos de válvulas.

“Desde el taller es necesario que se haga un buen diagnóstico de lo que está pasando para poder ponerle solución de forma correcta y evitar comprometer más adelante el motor con otra avería que pare de nuevo el vehículo” explican.

Cuando un profesional recomienda esta opción está buscando una solución que, a todas luces, acaba resultando más económica y de la misma calidad final, lo que garantiza que el vehículo circulará con toda seguridad una vez solucionada la avería.

De hecho, lo normal es que se opte por esta solución cuando se trata de vehículos clásicos, donde encontrar piezas de recambio es más complicado y mucho más habitual si se busca entre los distintos desguaces. “Hay piezas que se pueden proponer, pero en el caso del motor, lo mejor, es dejarlo como nuevo gracias a las manos de profesionales que sepan revisar paso a paso la salud de cada pieza que al final será lo que alargue la vida útil del parque móvil más antiguo” explican.

En definitiva, una solución para cualquier avería de la pieza clave del coche que, hecha en espacios profesionales, con la maquinaria correcta y con una experiencia avalada, puede ser la mejor decisión para volver a lucir un motor como si fuera de nuevo estreno.