25 de junio de 2022

El ruido de coches cerca de los colegios ralentiza el desarrollo cognitivo de los niños

– Según un estudio del Instituto de Salud Global de Barcelona

MADRID, 02 (SERVIMEDIA)

El ruido del tráfico motorizado cerca de los colegios tiene un efecto perjudicial en la memoria de trabajo y la atención en los alumnos de primaria, que pueden mostrar un desarrollo cognitivo más lento.

Así se desprende de un estudio liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), centro apoyado por la Fundación «la Caixa», y publicado este jueves en la revista ‘PLoS Medicine’. El trabajo se basa en 38 escuelas de Barcelona y arroja luz sobre el ruido del tráfico rodado en las ciudades, cuyo impacto en la salud infantil sigue sin comprenderse bien.

El estudio, que forma parte del proyecto Breathe y fue comandado por Maria Foraster y Jordi Sunyer, contó con la participación de 2.680 niños de entre 7 y 10 años. Para evaluar el posible impacto del ruido del tráfico en el desarrollo cognitivo, los investigadores se centraron en dos habilidades que se desarrollan rápidamente durante la preadolescencia y son esenciales para el aprendizaje y el rendimiento escolar: la atención y la memoria de trabajo.

La capacidad de atención hace posible que se atienda a estímulos específicos de forma selectiva o centrarse en una tarea concreta durante periodos de tiempo prolongado, entre otros procesos. La memoria de trabajo o memoria operativa es el sistema que permite mantener y manipular información en periodos cortos de tiempo. Cuando, además, es necesario procesar de manera continua y eficaz la información almacenada en la memoria de trabajo se habla de memoria de trabajo compleja.

El trabajo de campo para el estudio se extendió durante 12 meses entre 2012 y 2013, a lo largo de los cuales las personas participantes realizaron tests cognitivos durante cuatro veces. El objetivo de estas pruebas no era solo evaluar la memoria de trabajo y capacidad de atención, sino estudiar su evolución a lo largo del tiempo. En paralelo, se realizaron mediciones de ruido tanto en el exterior de las 38 escuelas participantes como en los patios y el interior de las aulas.

Los resultados muestran que, transcurrido el año de estudio, la progresión de la memoria de trabajo, de la memoria de trabajo compleja y de la capacidad de atención fue más lenta en alumnos que asistían a escuelas con mayor ruido de tráfico. Por ejemplo, un incremento de cinco decibelios (dB) en los niveles de ruido exterior se tradujo en un desarrollo de la memoria de trabajo un 11,4% más lento que la media y en un desarrollo de la memoria de trabajo compleja un 23,5% inferior al promedio.

Además, una exposición a cinco dB adicionales de ruido del tráfico exterior se tradujo en un desarrollo de la capacidad de atención un 4,8% más lento que la media.

INTERIOR Y EXTERIOR DEL AULA

En el análisis del ruido exterior, tanto un mayor nivel medio de ruido como una mayor fluctuación en los niveles acústicos en la escuela se asociaron con una peor evolución en los resultados del alumnado en todas las pruebas.

En el interior de las aulas, una mayor fluctuación en los niveles de ruido también se vinculó a una evolución más lenta a lo largo de un año en todos los test cognitivos. En cambio, los niños expuestos a mayores niveles medios de ruido en clase durante el año solo tuvieron peores resultados que el alumnado en aulas más silenciosas en la prueba de la capacidad de atención, pero no en los test de memoria de trabajo.

«Este resultado apunta a que los picos de ruido en el interior del aula podrían resultar más disruptivos para el neurodesarrollo que la media de los decibelios. Esto es importante porque refuerza la hipótesis de que quizá influyan más las características del ruido que sus niveles medios, cuando actualmente las políticas sólo se basan en la media de decibelios», indica Foraster, investigadora de ISGlobal y primera autora del estudio.

Sunyer añade al respecto: «Nuestro estudio refuerza la hipótesis de que la infancia es un periodo vulnerable en el que estímulos externos como el ruido pueden afectar al rápido proceso de desarrollo cognitivo que tiene lugar antes de la adolescencia».

RUIDO EN CASA

Por otro lado, los investigadores calcularon los niveles medios de ruido en el hogar de cada niño participante partiendo del mapa de ruido de tráfico rodado de la ciudad de Barcelona de 2012. En este caso no se observó relación alguna entre el nivel acústico en el lugar de residencia y el desarrollo cognitivo.

«Esto podría deberse a que la exposición al ruido en la escuela es más perjudicial porque afecta a ventanas vulnerables de concentración y a procesos de aprendizaje. Por otra parte, mientras que en los centros escolares se efectuaron mediciones de ruido, en los domicilios se realizaron estimaciones a partir de un mapa de ruido que podría ser menos preciso y que únicamente reflejaba el ruido en el exterior, algo que también podría haber influido en los resultados», apunta Foraster.

Este estudio amplía la evidencia en relación a los efectos del transporte sobre el desarrollo cognitivo infantil, que hasta la fecha se había observado para escuelas expuestas a ruido de aviones y también para escuelas expuestas a contaminación atmosférica procedente del tráfico rodado.

El equipo científico subraya la necesidad de realizar nuevos estudios sobre el ruido de tráfico rodado en otras poblaciones para determinar si estos primeros resultados son extrapolables a otras ciudades y contextos.