9 de diciembre de 2022

Los neumólogos urgen a una mayor transición hacia el coche eléctrico para mejorar la salud respiratoria

MADRID, 25 (SERVIMEDIA)

La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) urgió este lunes a acelerar el proceso de transición de los vehículos de combustible fósil -como los diésel- hacia los de cero emisiones -totalmente eléctricos- porque es el escenario más efectivo para mejorar la salud respiratoria.

Ello reduciría el impacto de las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) y de partículas finas (PM), que son dañinas para el medio ambiente y para la salud de las personas, según las principales conclusiones de un nuevo informe de la Alianza Europea de Salud Pública (EPHA, por sus siglas en inglés), titulado ‘Opciones de combustible y transmisión para el transporte por carretera. Impacto en la contaminación del aire y costes externos’.

La Separ hizo este llamamiento porque, si bien el Parlamento Europeo votó el pasado 8 de junio que los vehículos propulsados por diésel no puedan venderse a partir de 2035, apuesta por acelerar la transición hacia los vehículos eléctricos y motivar los hábitos saludables, a tenor del informe de la EPHA.

Este escenario de reemplazo total de la flota de vehículos de diésel por los eléctricos produciría un ahorro de 9.000 millones de euros anuales a los 27 países de la UE, que soportan ahora un gasto cifrado en 45.000 millones de euros anuales, generado por las emisiones de NOx y PM.

Ambos son los mayores causantes de la contaminación del aire, junto al dióxido de carbono. Y España es uno de los países que más contribuye con las emisiones de NOx y PM del continente europeo, junto con Bulgaria, Francia, Polonia, Eslovenia y Hungría, según el informe de la EPHA.

El transporte por carretera es una de las principales fuentes de emisiones de gases nocivos para el medio ambiente, la salud humana y las empresas. Los países con un parque de vehículos más viejos sufren mayores emisiones y, por tanto, deben asumir más costes sanitarios y económicos, según la Separ.

«Es necesario ser consciente del efecto que la exposición a la contaminación del aire causa en la salud. Este efecto perjudicial es más importante en los enfermos respiratorios y con padecimientos cardiovasculares, en los ancianos, los niños e incluso afecta a los recién nacidos de mujeres que han tenido exposiciones sostenidas. La sustitución de los vehículos diésel por vehículos eléctricos permitirá salvar vidas», comentó Cristina Martínez, neumóloga y coordinadora del Área de Medio Ambiente de la Separ.

COSTES SANITARIOS Y ECONÓMICOS

En 2019 hubo en la UE 307.000 muertes prematuras por exposición a partículas finas (PM2.5), 40.400 por NO2 y 16.800 por ozono tóxico (O3). Los motores de combustión interna son una fuente importante de estos tres contaminantes. Al año siguiente, un número similar de personas, 394.801, perdieron la vida por la covid-19 en la Unión Europea.

Para 2030 se prevé que el diésel será el responsable de las tres cuartas partes de los costes de las emisiones de los vehículos de carretera.

El nuevo informe de la EPHA incide en que la sustitución de los vehículos diésel por vehículos eléctricos sería el «escenario más efectivo» para reducir las emisiones de NOx y PM.

El informe plantea que también se pueden hacer reducciones adicionales en los costes externos con intervenciones políticas no técnicas, como promover la movilidad activa, invitando a caminar y a ir en bicicleta, hábitos que conducen a menos movimientos motorizados.

«La estrategia debería ser conjunta y clara: lo que es en apariencia una inversión para los países, traerá grandes beneficios de salud. Queremos que en Europa las personas vivan más y mejor y para ello es imprescindible que juntos, los especialistas sanitarios, los gobiernos y la sociedad, en general, nos comprometamos sin dilación en el cuidado de nuestra salud y el medio ambiente. Sería muy relevante implementar la sustitución de la forma más rápida posible de los vehículos diésel por eléctricos, cero emisiones», apuntó Martínez.