9 de diciembre de 2022

Casi 60.000 firmas piden un sensor térmico en los coches nuevos para evitar muertes por golpes de calor

MADRID, 06 (SERVIMEDIA)

Cerca de 60.000 firmas en la plataforma ‘Change.org’ reclaman que todos los coches de nueva fabricación lleven incorporado un sistema que detecte la presencia prolongada de un ser vivo en un automóvil cuando la temperatura sea elevada, con el fin de evitar muertes por golpes de calor.

«Hemos inventado coches que pueden conducir solos, pero todavía no somos capaces de detectar que un niño se está muriendo dentro», apunta Julio César Losa, impulsor de esa recogida de firmas.

Precisamente, este miércoles entra en vigor una normativa del Parlamento Europeo que obliga a los coches de nueva homologación a incorporar ocho sistemas de ayuda al conductor, conocidos con las siglas genéricas de ADAS.

Algunos de esos dispositivos son el ‘Asistente Inteligente de Velocidad’ (alerta al conductor cada vez que supera el límite de velocidad e incluso puede reducirla hasta el límite permitido), la cámara trasera con detección de tráfico cruzado (ayuda a maniobrar marcha atrás), la alerta de cambio involuntario de carril (con señales sonoras o visuales, o con vibración del volante o el asiento) y el detector de somnolencia y somnolencia (señal que recomienda al conductor una parada de descanso cada dos horas y, si es necesario, activa una alarma para impedir que se duerma al volante).

Los demás son la señal de frenada de emergencia (el sistema avisa al resto de vehículos en caso que se produzca una frenada de emergencia parpadeando las luces de freno), el alcoholímetro antiarranque o ‘alcolock’ (obliga al conductor a medir el nivel de alcohol en sangre antes de salir y bloquea el vehículo si supera los límites permitidos), la caja negra o registro de datos de incidencias (recopila información básica sobre un siniestro) y la alerta de cinturón en asientos traseros (avisa con señales acústicas o visuales de que algún pasajero que vaya a viajar detrás no lleva abrochado el cinturón).

CLAXON

Losa apunta que «el verano pasado un niño de 3 años falleció por un golpe de calor en Málaga, tras esconderse en el coche de sus padres». «Cuando le encontraron ya era demasiado tarde y no pudieron hacer nada por salvarlo», indica, antes de añadir que «hace tan solo dos meses otro niño de 10 años murió en Toledo a causa de las altas temperaturas» y también en el interior de un vehículo.

«En estos días de calor extremo pienso en el peligro de que este tipo de accidentes vuelvan a suceder. Como padre de un niño de dos años no puedo ni imaginarme el dolor de todos los padres que han perdido a sus hijos de esta forma tan trágica. Y no son pocos. Por no hablar de las mascotas que fallecen en las mismas circunstancias», añade.

Según detalla el impulsor de la campaña, «la propuesta es que el claxon del coche empiece a sonar avisando a todo el vecindario de que hay un ser vivo en el coche y la temperatura interior es muy elevada». «En el mejor de los casos, cuando el propietario llegue se encuentre su coche con la ventanilla rota, un policía con una multa esperándote, pero con su hijo o su mascota vivos», subraya.

Losa insiste en que tiene que haber una forma de implementar esta medida que no suponga una inversión económica elevada mediante tecnología ya existente: micrófonos, sensores de presión, de temperatura, etc. «Lo único que tendríamos que hacer es incorporar esa tecnología a los nuevos vehículos con el objetivo de que, ante un posible descuido, suene una alarma y evitar así tragedias evitables y salvar muchas vidas», recalca.

Este ciudadano quiere aprovechar la entrada en vigor de la obligatoriedad de los nuevos sistemas de seguridad en la UE para recordar al Parlamento Europeo que su propuesta podría añadirse a estas tecnologías porque «no supondría un elevado coste para los fabricantes y también salvaría muchas vidas».