7 de octubre de 2022

Importancia de la temperatura a la hora de conducir

Antes incluso de que llegara el verano las temperaturas se hicieron sofocantes en lugares en los que tradicionalmente, las temperaturas distaban mucho de lo que resulta habitual en el centro y sur peninsulares. De hecho, y según los expertos, este está siendo uno de los veranos más secos y calurosos, al menos, desde que se tienen registros.

Y es que, algo debe de estar pasando cuando sin ni siquiera haber llegado al final de una ola de calor ya se ha iniciado la siguiente, haciendo que los termómetros suban y suban hasta alcanzar máximos históricos y logrando que lugares como Galia, que tradicionalmente contaba con abundancia de agua, se haya visto en la obligación de restringir su uso, algo inaudito hasta ahora.

Las altas temperaturas dificultan el quehacer diario de millones de personas. Algunos sectores, como el de la construcción y el agrícola, adaptan sus horarios de trabajo para evitar las horas de más calor, mientras que los más afortunados son aquellos que desempeñan sus labores en interiores.

Pero, ¿qué ocurre con otros sectores como el del transporte? ¿Cómo influye la temperatura en la conducción?

Según los expertos, las elevadas temperaturas al volante incrementan el riesgo de sufrir un accidente, dado que aumenta el riesgo de cometer errores. Estos errores pueden ser la consecuencia directa del efecto de la temperatura en el cuerpo, que se manifestará en forma de cansancio y somnolencia, o, en aquellos casos más graves, en forma de calambres, náuseas, vómitos o deshidratación.

Sin embargo, y tal y como indican desde Fabián Arenas e hijos, Servicio Oficial Renault en Granada, “contar con un sistema de aire acondicionado en óptimas condiciones es clave para que la conducción en verano resulte cómoda y segura”.

“Al hablar de sistema de aire acondicionado en óptimas condiciones nos referimos a un sistema que esté cargado y, por supuesto, en buenas condiciones de mantenimiento. Lo ideal es que se realice un mantenimiento anualmente”.

Y es que, según un reciente estudio, conducir con una temperatura de 35°C aumenta la posibilidad de cometer errores hasta un 30%, debido a que se dejan de percibir aproximadamente un 20% de las señales de tráfico.

Por desgracia, últimamente las temperaturas son mucho más altas y, como el riesgo de cometer errores aumenta proporcionalmente con la temperatura, resulta imprescindible extremar las precauciones.

No obstante, “la cosa puede incluso ser peor, pues dejar el vehículo estacionado al sol, hará que la temperatura en su interior sea muy superior a la exterior. En este caso lo recomendable es abrir las ventanillas para que la temperatura interior y exterior se iguale y, posteriormente, encender el aire acondicionado, logrando que la temperatura baje antes de ponerse en marcha”.

La hidratación, evitar las comidas copiosas y el alcohol, estacionar a la sombra cuando sea posible, o evitar las horas de mayor calor son solo algunos de los consejos a seguir a la hora de emprender un viaje cuando la temperatura aprieta.