27 de septiembre de 2022

Los ramos de automóviles y de responsabilidad civil son los más propensos al fraude

MADRID, 01 (SERVIMEDIA)

Los ramos de automóviles y de responsabilidad civil son los más propensos a presenciar intentos de fraude al seguro, según datos de Investigación Cooperativa entre Entidades Aseguradoras (ICEA) de los que se hizo eco hoy la patronal de aseguradoras Unespa.

Según indicó Unespa en un comunicado, de acuerdo con las estimaciones del sector, casi nueve de cada 100 accidentes de tráfico con daños corporales encubren un intento de fraude. De igual forma, unos seis de cada 100 denuncias de robo de vehículos son falsas y el 2,22% de los daños materiales en vehículos son fraudulentos.

Si esta medición se realiza tomando como referencia las cuantías reclamadas en lugar del número de expedientes tramitados, el seguro del automóvil sigue en cabeza.

El 11% de los importes solicitados a las aseguradoras por la sustracción de un vehículo podría tener algún componente fraudulento, al igual que hay un engaño detrás de la reclamación del 10% de las indemnizaciones por lesiones en accidentes de circulación.

Desde un punto de vista económico destacan los intentos de fraude al seguro de responsabilidad civil. Aunque apenas el 1,76% de los percances motivados por estas pólizas esconde un fraude, el peso de las reclamaciones indebidas sobre el total es mucho mayor. En concreto, tras el 10% de los pagos solicitados por siniestros de responsabilidad civil hay una reclamación injustificada.

De un año para otro, llama la atención cómo ha crecido el número de intentos de fraude en el seguro de vida (del 0,76% al 1,82%, en 2021), así como las cuantías reclamadas con cargo a los seguros de responsabilidad civil (crecimiento de 186 puntos) y el seguro de vida (96 puntos).

De acuerdo con las estimaciones divulgadas por ICEA, detrás del 1,60% de todos los expedientes que tramitaron las aseguradoras en 2021 había un fraude. Esta cifra es superior a la anotada en 2020 (1,18%) y, también, a los datos de 2019 (1,38%).

En términos dinerarios, la subida del fraude es más clara y consistente. Su huella económica ha pasado de ser el 2,40% de las indemnizaciones reclamadas en 2019, al 2,56% en 2020 y al 2,95% en 2021.

Este estudio de carácter cualitativo ha sido realizado con la información remitida por 32 aseguradoras. Las entidades participantes, que reúnen una cuota de mercado del 59%, investigaron 237.245 intentos de estafa el pasado año, o lo que es lo mismo, 27 cada hora.

Actualmente, un tercio de los intentos de engaño investigados conllevaban reclamaciones inferiores a los 500 euros y los dos tercios restantes implican el pago de importes más elevados.

Los datos de ICEA muestran cómo un 66% de los casos de fraude investigados se da en el seguro del automóvil por su destacada presencia social.

Por otra parte, Unespa destacó que la inversión media que hace una aseguradora en la investigación de un fraude es de unos 59 euros, partida que varía algo de una línea de negocio a otra. En seguros personales (vida, salud, etc.) el gasto medio es de algo más de 38 euros por caso. Mientras, en los seguros de automóviles asciende a 66 euros. Las pesquisas de intentos de fraudes en seguros patrimoniales y de responsabilidad civil conllevan una inversión de 44 euros.

Por último, la heterogénea categoría ‘otros ramos’ roza los 186 euros. El pago fraudulento evitado por investigación es de 37,30 euros por cada euro invertido. Mientras que en los seguros personales se evita el pago de más de 243 euros por cada euro dedicado a investigar, en la categoría de automóviles esta cuantía no llega a 29 euros.