9 de diciembre de 2022

Más de medio millón de conductores están por debajo del límite visual exigido por ley

– Las pruebas visuales para el carné de conducir son insuficientes para detectar un problemática visual

MADRID, 03 (SERVIMEDIA)

Un total de 558.900 conductores en España están por debajo del límite visual exigido por ley, mientras que los profesionales que trabajan ante el volante cuidan más de su visión que la población general, según el estudio ‘El estado de la visión de los conductores en España, 2022’, presentado este jueves por Visión y Vida.

En rueda de prensa, el presidente de Visión y Vida, Salvador Alsina, destacó que en el año 2021 hubo 921 siniestros con 1.004 fallecidos y 3.728 heridos graves. Sin embargo, «no sabemos cuantos accidentes se deben a problemas de visión pero sabemos que es fundamental tener una buena visión al volante».

De hecho, añadió que «si no se ven con claridad los carteles en las carreteras hay más riesgo de accidentes. En caso de la miopía hay que tener en cuenta que por la noche suele aumentar. Por ello, si el examen para conducir se hiciera en horario nocturno, el 16% de los conductores no serían aptos para conducir».

El estudio ‘El estado de la visión de los conductores en España, 2022’, que contó con la colaboración de Correos Express y que forma parte de la campaña ‘Yo no soy un lince’, contó con 1.700 test visuales.

El presidente de Visión y Vida señaló que «del total de la muestra vemos que un 16,4% del total cree que no tiene buena visión, pero sigue conduciendo». Por lo tanto, añadió, «las pruebas visuales que se realizan para el acceso al carnet de conducir son insuficientes para detectar cualquier problemática visual. Lo hemos comentado con la Dirección General de Tráfico y nos dicen que las pruebas en España son de las más estrictas de Europa».

SINIESTRALIDAD Y VISIÓN

En este sentido, la coordinadora de Visión y Vida, Elisenda Ibáñez, reiteró que se confirma la relación existente entre siniestralidad y mala visión, que se pudo demostrar por primera vez en 2017: «aquellos que tenían una agudeza visual inferior a 0,4 tenían hasta tres veces más accidentes. Ahora, en 2022, sabemos que aquellas personas que registraron partes a sus aseguradoras en los últimos tres años tenían peor visión».

Además, este estudio analiza por primera vez el estado de la visión de los conductores profesionales, entre los que se incluyen conductores de coche, furgoneta, tráiler y autobuses, así como riders, moteros y taxistas. En este segmento de población se comprobó que tenían mejor visión que los no profesionales.

A pesar de que conducen más horas, y gran parte de ellas en condiciones de baja iluminación (2,7% entre 2 y 4 horas y 11,5% entre 4 y 6 horas), su accidentabilidad es solo un 7,3% más. Además, ofrecen mejores resultados en lo relativo a campo visual, visión en 3D, sensibilidad al contraste y menor uso de gafas (64,7% frente al 77,4% del usuario).

Lo más alarmante sigue siendo el número de conductores que no supera los requisitos mínimos exigidos por ley para obtener la licencia y que, sin embargo, siguen conduciendo: «actualmente, en nuestras carreteras, hay cerca de 1,5 millones de conductores (5,44%) que no alcanzan un 0,8 de agudeza, que es lo exigido al conductor profesional. Además, hay 558.900 conductores (2,04%) que no alcanzan el 0,5, el mínimo exigido por ley. Esas personas no deberían ponerse al volante, por su seguridad y la de aquellos que le rodean», remarcó Ibáñez.

MAYORES DE 65 AÑOS

Del mismo modo, se observa cómo el estado de la visión de los conductores mayores de 65 años es sustancialmente peor que la media de la muestra, aunque su siniestralidad también es menor. En esta población, la siniestralidad es menor: solo un 14% de los mayores de 65 emitieron partes a su seguro en los últimos 3 años frente al 16,6% del total.

Sin embargo, piensan en mayor medida que su visión es mala al volante: 38% frente al 16,4% del total. Además, la prevalencia de enfermedades oculares o sistémicas es mayor: 69,3% frente al 26,2%. También se han sometido a más operaciones oculares (38% frente al 10,9%).

Otros datos de interés de este estudio destacan que el 74,9% de la muestra utiliza gafas para conducir. Es decir, más de 7 de cada diez conductores tienen un problema visual que influye en su conducción.

Además, el 45% de los conductores mayores de 45 años en 2017 requería el uso de equipamientos ópticos. De toda la muestra de 2022, el 58,6% utiliza gafas progresivas. El 36% tiene dificultades para ver bien cuándo mira el navegador o indicadores del vehículo y pasa a mirar la carretera.